Proteger las plantas de las heladas

Plantas nevadas

Los daños producidos por heladas son muy graves ya que las células de los tejidos se rompen dejando salir sus líquidos internos. Es momento de actuar

El frío ya ha enseñado sus garras y han empezado las heladas que han estropeado algunas plantas. Los daños producidos por heladas son muy graves ya que las células de los tejidos se rompen dejando salir sus líquidos internos. Aunque el calor venga después, los tejidos son irrecuperables por lo que debemos de actuar rápidamente. Os indicamos algunos consejos para proteger y sanear vuestras plantas después de las heladas.

Algunas de las plantas del jardín son más afectadas por las heladas que otras. Normalmente las que tienen tejidos tiernos son las más sensibles como las plantas de rápido crecimiento, las alegrías, los dondiegos, las plantas de interior, etc.

Otras sólo padecen ante fríos intensos como la dama de noche, las bouganvilleas, la hierbaluisa o el jazmín.

Todas estas plantas deberían de protegerse de las heladas en función a su sensibilidad.

Las que soportan las heladas muy ligeras podrán permanecer en el exterior, en orientación sur y protegidas con algún tejido que evite sobretodo que el viento helado congele rápidamente el agua de sus tejidos, que es la causa del daño irreparable. Estos tejidos son finos velos que provocan una ligera protección pero suficiente para evitar la congelación de la planta, como el Salvaplantas de Asocoa. Con esta cubierta de tela especial protegeremos las plantas de clima templado como limoneros, naranjos, bouganvilleas, jazmines, aloes o geranios.

Daños por heladas en plantas

En algunos lugares, para proteger cultivos de frutales, se pulveriza agua cuando va iniciarse una helada. La misión es similar a la del velo. Provoca que las heladas sean graduales y por tanto el agua al congelarse no produce tantos daños en las células vegetales.

Si no hemos podido proteger nuestras plantas de las heladas y se han sucumbido ante el intenso frío, deberemos actuar con rapidez.

Cortaremos las partes dañadas. Se nota porque quedan ennegrecidas y acuosas. Cortaremos hasta que encontremos un tejido duro que indique que la helada no le ha dañado.

Aplicaremos Fungicida Cobre de Asocoa e inmediatamente después taparemos la herida con Lila Balsam de Asocoa, que evitará que los tejidos se pudran.

Pondremos, si es posible, la planta a resguardo de una pared soleada, orientada al sur. Si no es posible la cubriremos con el Salvaplantas de Asocoa ya que los tejidos ahora están más expuestos que antes.

Si la helada ha provocado la caída de las hojas, retiraremos éstas para evitar que se pudran y las esporas de los hongos ataquen los tejidos de las plantas que permanecen debajo de las hojas caídas.

Aplicaremos Fungicida Total de Asocoa a todas las plantas que de alguna manera u otra han sido afectadas por las heladas, aunque haya sido ligeramente, para evitar que los hongos que aprovechan la existencia de tejidos muertos invadan tejidos sanos.

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