
Cuando vemos en nuestros frutales ramas con su corteza agrietadas, como si de heridas se tratase sin causa aparente, lo más seguro es que nos encontremos ante el problema de chancro. Si es así, debemos saber que podemos actuar de forma efectiva y ayudar a nuestros frutales a que crezcan sanos y fuertes.
El chancro en frutales, también conocido como el cáncer de los frutales, puede ser definida como una enfermedad producida por el ataque de diversos tipos de hongos y bacterias que, en combinación con los fríos intensos del invierno, produce resquebrajaduras en la corteza de los individuos afectados. Algunas de estas enfermedades son por ejemplo Nectria galligena, Cylindrocarpon mali,…
En la mayoría de los casos, los chancros producidos por el ataque de estos agentes patógenos, se pueden solucionar protegiendo la zona afectada con Lila Balsam Bío de Asocoa, una pasta cicatrizante con acción fungicida.
Para evitar que este tipo de enfermedades se propague, trataremos de podar las partes afectadas de los árboles con cortes limpios y nos desharemos de los deshechos de poda. Siempre que cambiemos de planta, desinfectaremos las herramientas con alcohol o agua y unas gotitas de lejía.
Como acción preventiva, aplicaremos Fungicida Total de Asocoa, unos días anteriores y posteriores a la poda.
También evitaremos los excesos de humedades en el riego, así como las podas drásticas en momentos lluviosos.